El Arrepentimiento Verdadero y El Arrepentimiento Falso
Por Charles Finney (Selecciones)
I. Les voy a demostrar qué es un arrepentimiento verdadero:
1. Debe haber un cambio de opinión en relación con el pecado.
Para aquél que se ha arrepentido de veras, el pecado se ve muy diferente de cuando no se había arrepentido aún; en vez de aparecerse como algo fascinante o deseable, se ve como todo lo contrario: lo más odioso y detestable, y más aún, la persona está sorprendida de que alguna vez haya deseado tal cosa. Los pecadores que no se han arrepentido ven al pecado como algo que los puede destruir, porque Dios los castigará por ello, pero aún sigue siendo deseable; lo aman y nunca piensan en abandonarlo. Pero para quien sí se ha arrepentido de veras, lo ve y dice "Que odioso, detestable y merecedor del infierno era eso que yo hacía".
2. Un cambio de carácter en cuanto a la relación entre el pecado y Dios. Los pecadores no comprenden porqué Dios castiga el pecado de forma tan terrible.
3. El cambio de opinión debe estar seguido de un cambio de corazón.
El arrepentimiento es genuino cuando:
1. Hay en tu mente un cambio consciente de ver y sentir el pecado. ¿Puedes afirmar eso?
2. Se va todo deseo de repetir el pecado. Ya no amas el pecado, ya no te atreves a pecar por temor al castigo o por evitar el castigo sino porque tu odias el pecado. ¿Cómo estás en este punto? Mira los pecados que cometías antes cuando eras incrédulo, ¿Cómo se te presentan ahora? ¿Se ven deseables y te agradaría practicarlos de nuevo? Si es así, significa que tus opiniones sobre el pecado han cambiado pero que todavía no eres un pecador arrepentido.
3. Cuando hay restitución: El ladrón no se ha arrepentido cuando mantienen el dinero que se ha robado.